LI CHENG: “Templo solitario”, 960-1127 – tinta sobre papel – Nelson-Atkins Museum, Kansas City
La dinastía Song (960-1279) marcó un renacer en el arte chino tras el periodo de las Cinco Dinastías y los Diez Estados (907-960) caracterizado por la inestabilidad causada por las invasiones bárbaras. Los nuevos emperadores se interesan por la expresión artística y comienza un nuevo mecenazgo. Por otro lado, la popularización del rollo vertical permite nuevos avances en la representación del paisaje y los elementos naturales, y la investigación de los efectos espaciales y volumétricos
Esta obra de Li Cheng es una buena muestra de todo esto. El templo budista se ha representado desde una distancia considerable que permita apreciar la grandiosidad del paisaje montañoso circundante. La evidente verticalidad se ve enfatizada por las tres poderosas cataratas que rodean el templo y alimentan el caudaloso río que dos hombres se disponen a cruzar por el pequeño puente, representado con un naturalismo excepcional. La composición es una verdadera obra maestra, y su pequeño formato no le resta fuerza ni efectividad.